La investigación se centró en las culturas prehispánicas ecuatorianas Valdivia, Jama-Coaque y Quitu-Cara (4500 a. C. al siglo XVI). A pesar de la distancia temporal, compartían patrones geométricos, ritmos visuales, gestos escultóricos y sistemas de repetición presentes en cerámica, textiles y arquitectura. En estas culturas, la repetición funcionaba como permanencia y transmisión.